Ejercicios para ella que mejoran su sexualidad

El tono y la fuerza muscular de la vagina, claves para disfrutar en la cama

Puede que el amor, de tanto usarlo, no se rompa, pero sí se dilata. El tono y la fuerza de los músculos vaginales influye en la calidad de las relaciones sexuales. Entrenarlos es la mejor manera de convertirse en una buena amante.

Si supiéramos que los ejercicios con los que más se atrae no son los que se practican en el gimnasio, quizás tendríamos mucho más éxito. Podemos tener el mejor tipo del mundo y, al meternos en la cama, desinflarnos como un precioso globo que se pincha. La gimnasia sexual está recomendada tanto para hombres como para mujeres, porque, igual que en el gimnasio esculpimos abdominales para lucir “duros y apuestos” cuando llega el momento de la piscina, si ejercitamos nuestra musculatura genital triunfaremos en la cama: nuestras parejas y nosotras disfrutaremos mucho más de los encuentros sexuales, A todas luces, esto nos pone varios escalones por encima de aquellos que simplemente son atractivos. ¿O acaso echamos de menos a los amantes por su belleza?

“Siempre escucho cosas sobre el dolor en la penetración y, fíjate, a mí me da envidia. Yo no siento nada a menos que sean miembros muy grandes”. Carmen tiene treinta y nueve años, más de veinte de relaciones sexuales y ningún parto en su haber, pero cuando tiene sexo no disfruta: “Puedo acabar gracias a que en la penetración me estimulo el clítoris”. Carmen, quien se cuida especialmente y hace deporte, ha descuidado los músculos que no se ejercitan en un gimnasio al uso. “El caso de Carmen tiene que ver con la musculatura de la vagina. El tono muscular está bajo”, afirma Marta Torrón, fisiosexóloga. El tono muscular bajo se refiere a la tensión que tienen los músculos en estado de reposo, cuando no los contraemos. “Para tonificar estos músculos recomiendo la gimnasia abdominal hipopresiva. La postura al caminar también tiene que ver; andar encogida de hombros hace que tu suelo pélvico pierda compostura; hasta los problemas gastrointestinales, afectan directamente al suelo pélvico. La tensión de ese músculo hace que disfrutes de tus relaciones sexuales al estrechar la musculatura vaginal”. Literalmente, sientes más y haces que te sientan más.

Una de las mejores armas de entrenamiento para mejorar el tono muscular vaginal son los vibradores vulvares externos ¿Y qué es esto? Los que estimulan tu clítoris y paseas por tu vulva, pero no te penetran. Aquí, ya lo siento, no entran los succionadores de clítoris. Buscamos una contracción concreta de los músculos vaginales; la vibración del succionador provoca otras convulsiones diferentes y no son las que queremos. El orgasmo provocado con las vibraciones, por ejemplo, de una bala vibradora, mejora el tono vaginal. Se recomiendan tres masturbaciones a la semana para poner a tono, nunca mejor dicho, el tono muscular de la vagina. Y para la fuerza, la fisiosexóloga recomienda ir espejo en mano: “Debes ver cómo se contraen la vagina y el ano, cómo se mueve cuando se relajan y cómo cuando empujas hacia fuera. Y entonces nos concentramos en el ejercicio de contraer para repetirlo durante cinco minutos al día todos los días de la semana. Así los músculos cogerán fuerza”.

Sobre las dudas de si la vagina puede darse de sí, se confirma: “Ocurre cuando se practica sexo con penes de gran tamaño, sean reales o falsos. Si no sientes nada y sigues usándolos haces el trabajo erróneo, no tienes que meterte miembros más grandes, sino ejercitar tus músculos para disfrutar aunque estos sean estrechos o pequeños”. El verdadero triunfo en la cama será para la que sepa aprovechar lo más exiguo. Y, para conseguir esta musculatura, no nos van a servir ni las pesas ni las bancadas ni los abdominales. Tiren de bolas geishas, a ser posible de los que solo sirven para darle un toque exótico a los ejercicios Kegel. Si contratamos entrenadores personales para ponernos buenorras, imaginen si además ejercitamos los músculos del sexo.